En peligro de ser rescindidos, investigadores de Cátedras Conacyt

El Siintracátedras insta al Concayt a revisar su modelo de evaluación y garantizar el respeto de los derechos laborales de investigadores; el organismo sindical  aboga por la firma de un contrato colectivo de trabajo y propone un proceso conjunto de revisión de estos mecanismos de evaluación.

El Sindicato Independiente de Trabajadores de Investigación de Cátedras Conacyt (Siintracátedras) manifestó su preocupación por el uso de la evaluación como mecanismo que afecta los derechos laborales fundamentales de catedráticas y catedráticos al tener como consecuencia la rescisión de sus contratos de trabajo cuando éstas son negativas.

En este sentido, Perla Fragoso Lugo, secretaria de Organización del sindicato explica a El Economista que desde el origen del programa, en 2014, en los lineamientos de Cátedras Conacyt se estableció este sistema de evaluación que no tiene precedentes en nuestro país porque a quienes realizan investigación científica en las instituciones, tienen evaluaciones pero son sobre todo al desempeño para promover la actividad y va acompañada de estímulos; “en el caso de las Cátedras, quizá porque la visión ha sido siempre que el trabajo sea de excelencia y alto rendimiento se implementó un sistema de evaluación que tiene consecuencias muy graves como rescindir el contrato”.

Dijo que las evaluaciones son importantes como estímulo, pero no como castigo, pues esto contradice a la propia Ley General del Trabajo, donde aparecen distintas causales para dejar de estar vinculadas, como fraude, robo, o una serie de conductas éticamente reprobables, pero nunca se mencionan las evaluaciones como un motivo de despido, porque la Constitución señala el derecho a tener un trabajo.

A lo largo de los casi 7 años que lleva el programa de Cátedras Conacyt, este sistema de evaluación ha imperado, pero ahora ya organizados como sindicato vieron viable manifestarse públicamente para señalar lo que ocurre y garantizar la estabilidad laboral que se necesita para hacer ciencia.

El viernes 21 de mayo, Conacyt dio los resultados de las evaluaciones trienales, cada año también son evaluados, pero el contrato solo se puede rescindir en la versión trienal. “Después de ello, compañeros afiliados nos contactaron para compartirnos que sus dictámenes habían sido negativos y se recomendaba que no continuaran con las Cátedras, por lo que quedarían despedidos, luego de un recurso de reconsideración que aún se puede solicitar. Todavía existe esta posibilidad de una nueva revisión de su trabajo y sus proyectos y se tienen un par de meses para saber el desenlace, pero hay mucha incertidumbre”.

La representante de Siintracátedras, doctora en Antropología Social y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI- Nivel I), agregó que las opiniones institucionales se emiten por los responsables de los proyectos de investigación de las Instituciones Receptoras, que tienden a ser discrecionales y subjetivas incumpliendo con un criterio mínimo de imparcialidad.

A la par de esta situación al gremio le preocupa que  continué este sistema porque a esto se le suman todas las condiciones adversas que ha impuesto la pandemia, “la revisión está descontextualizada, recordemos que las Cátedras están distribuidas por todo el país, esa es una de sus grandes virtudes, pero eso mismo limita los recursos para cada institución y su voluntad para apoyar nuestro trabajo y las condiciones en infraestructura y equipamiento para hacerlo, todo esto dificultó los resultados y no se tomaron en cuenta. También se presentó un caso sobre embarazo de alto riesgo, y al parecer no se tomó la perspectiva de género como parte de las condiciones para evaluarnos”. 

Otra razón por la pueden ser rescindidos es por no ser miembros del SNI, un sistema de estímulos de excelencia, pero que en ninguna institución pública es una condicionante para que puedan permanecer en su trabajo, “es una opción para concursar, pero para nosotros es un requisito”, dice Fragoso. 

Esperan respuesta del Conacyt

El Consejo ya está informado de la existencia del sindicato desde el mes de febrero, y la invitación al dialogo está desde entonces, el 7 de marzo se dio también la presentación de un pliego petitorio para sentarse a negociar un contrato colectivo de trabajo (actualmente son individuales), ya que es uno de los objetivos centrales de la organización, “Conacyt tiene dos meses según la ley para dar una respuesta y esperamos que la misma sea favorable ya que se ha dicho por parte de la directora del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla, que se valora el trabajo de las cátedras”. 

Fragoso asegura que el sindicato busca ser propositivo y este es un buen momento para revisar las condiciones, “este programa tenía la intención de que en algún momento los investigadores pudieran ser incorporados a las plantillas de las instituciones; sin embargo, con la crisis nos hemos dado cuenta de que esto es muy complejo que pase, por ello nuestra intención es revisar cómo se le puede dar continuidad a este proyecto de gran valor, y que continúe como una forma de empleo”.

En 2018 se dejó de contratar por esta vía, no se llegó a la meta de 2,500 Cátedras, se quedaron en 1,500, pero de ser revisada la figura pudiera ser una opción para las nuevas generaciones que egresan y que se están encontrando con un escaso mercado laboral, esta es una oportunidad para que un programa con grandes virtudes pero perfectible, se corrija”.

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